HRB | Guía que no debes perderte sobre estrategia personal

Por Alvaro Goyenechea, Managing Partner de HRB

El concepto de estrategia tiene sus orígenes en el ámbito militar. La palabra deriva del griego strategos, que se traduce como jefe del ejército y se interpreta como la habilidad para planear y dirigir operaciones militares orientadas a alcanzar los objetivos fijados.

Si llevamos este concepto al ámbito personal, la estrategia sería vista como ganar en el mercado laboral frente a otros profesionales, sin embargo, no necesariamente la estrategia personal estaría centrada en ganar en el mercado, sino más bien, en definir claramente quienes somos, qué ofrecemos y a dónde queremos llegar profesionalmente, para establecer un plan de acción concreto, que nos lleve a cumplir nuestros objetivos personales y profesionales.

Para definir la estrategia es fundamental tener claro los elementos que la conforman y en base al ejercicio de analizar y responder a ciertas preguntas, podemos determinar nuestro plan de acción. Particularmente para la definición me guío del modelo de estrategia integrada, planteada en el ámbito empresarial por Hambrick y Fredrickson (2001), y para la implementación, utilizo el modelo de administración estratégica planteado por Lydia Arbaiza (2014), que, en mi opinión, ambos enfoques se adaptan perfectamente al ámbito personal.

A continuación, les comparto la guía que he preparado, adaptando ambos modelos a la estrategia personal:

Escenarios o áreas:

Estos elementos nos llevan a establecer claramente las categorías de servicios que ofrecemos, en qué puestos y sectores nos desenvolvemos (o podemos desenvolver), en qué áreas geográficas, entre otros. Para definirlo debemos responder con claridad a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué servicios profesionales ofrezco?
  • ¿Qué puestos de trabajo puedo ocupar?
  • ¿En qué áreas geográficas? ¿sólo en la ciudad dónde vivo, en otras ciudades o países?
  • ¿En qué sector o sectores del mercado puedo participar? (retail, minería, construcción, servicios, entre otros.)

Diferenciadores:

Son aquellas particularidades, personales y profesionales, que llevan a los potenciales empleadores a nosotros, incluso, habiendo candidatos en el mercado con características similares a las nuestras. Los diferenciadores pueden ser diversos, desde los estudios o especializaciones, la calidad de nuestro trabajo como profesionales, la visibilidad que tenemos en el mercado laboral, entre otros. Es conveniente trabajar e identificar no solo un elemento diferenciador, sino ver la posibilidad de combinar varios y tenerlos claramente definidos, de tal forma que logremos que nuestro nombre sea asociado a esos diferenciadores. Por ejemplo, Alvaro es sinónimo de entusiasta, responsable y experto en dar soluciones de empleabilidad y recursos humanos.

Para identificar y trabajar en los diferenciadores, podemos responder a las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo ganaré en el mercado laboral? (por la calidad de mis servicios, mi visibilidad, mi reputación, mi experiencia, mis competencias, mis conocimientos, el salario que solicito, entre otros).
  • ¿Qué ofrezco yo que no ofrece otro profesional?
  • ¿Por qué me elegirían a mí y no a otro profesional?

Vehículos:

Son las acciones que debo poner en marcha, en un orden lógico, para desenvolverme en los escenarios o áreas que he elegido. Por ejemplo, si he determinado establecerme como ejecutivo comercial de maquinaria para el sector minero a nivel nacional, es probable que tenga que poner en práctica actividades que permitan establecerme en ese escenario, como conocer el mercado minero, inscribirme en un curso de especialización en gestión comercial de maquinaria, estudiar los principales actores en dicho mercado para ofrecer los productos, investigar sobre las operaciones mineras a nivel nacional, postular a empresas del rubro, entre otros. Todas estas acciones son los vehículos que tendremos que abordar con una lógica secuencial, para alcanzar el escenario elegido.

Para saber qué vehículos abordaré para alcanzar mis objetivos, podemos responder a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué trámites debo realizar para establecerme en el escenario elegido?
  • ¿Qué certificación necesito para establecerme en el escenario elegido?
  • ¿Qué debo estudiar/ investigar/conocer para establecerme en el escenario elegido?

Etapas:

Una vez establecidos los escenarios, los diferenciadores y los vehículos, será fundamental planificar la secuencia de movimientos para implementar la estrategia y hacerle un adecuado seguimiento. Si volvemos al ejemplo anterior, sobre el ejecutivo comercial de maquinaria pesada, este individuo deberá delimitar las etapas de su accionar. En una primera etapa tendrá que investigar sobre las competencias que requieren los comerciales en dicho sector, en otra etapa deberá desarrollar los conocimientos mediante un curso de gestión de ventas, en una tercera etapa tendrá que mapear a todas las empresas que podrían necesitar comerciales de esas características, para luego postular y finalmente ser contratado por una empresa.

Para definir con éxito las etapas, debemos responder a las siguientes preguntas:

  • ¿Cuántas y cuales serán las etapas que necesitaré para lograr mis objetivos?
  • ¿Cuál será la secuencia de mis movimientos?

Lógica económica:

Este elemento hace referencia a la remuneración que requiero para cubrir mis necesidades personales, sociales y profesionales y a la vez sentirme satisfecho. El nivel de ingresos que debo solicitar debería que estar acorde a mi propuesta de valor como profesional.

Aquí, responder a las siguientes preguntas es clave:

  • ¿Cuál es el costo de mis servicios profesionales? (ya sea de dependiente o independiente).
  • ¿La remuneración que solicito me generaría ingresos suficientes para satisfacer mis necesidades personales, sociales y profesionales?
  • ¿La remuneración que solicito está acorde al mercado?
  • ¿La remuneración que solicito está acorde a mi propuesta de valor como profesional?

Una vez identificados los elementos de la estrategia, debemos asegurar que los cinco elementos guarden relación entre sí y que las preguntas planteadas en cada punto, sean respondidas con total claridad. Ahora sí, podemos implementar la estrategia.

Para este punto debemos analizar con claridad y nivel de detalle la definición de mis servicios, respondiendo a preguntas como ¿qué necesidades satisfago?, ¿cómo las satisfago?, ¿a quienes satisfago? Entre otras que nos ayuden a definir claramente cuál es mi misión y visión como profesional.

Una herramienta muy potente para la implementación de la estrategia personal es el análisis FODA, que por un lado permite realizar un análisis interno, para reconocer nuestras fortalezas y debilidades y por otro, un análisis externo, para identificar las oportunidades y amenazas.

Finalmente, será preciso definir las acciones de implementación y control, como diseñar el cronograma de trabajo o identificar los recursos que necesitaremos. La estrategia normalmente se enlaza a un presupuesto económico, por ello es necesario elaborarlo y, de ser posible acompañarlo con un flujo de caja que determine si financieramente es viable o no alcanzar lo objetivos propuestos.

Recomendaciones finales para implementar la estrategia personal:

  • Evita tomar como referencia la estrategia de otras personas, ya que es tan única y personal, que sería imposible basar los elementos en función a otro profesional.
  • Trata de no repetir actividades que en el pasado te resultaron exitosas. Por ejemplo, si en un momento encontraste un buen trabajo gracias a determinadas acciones, nada te asegurará que con el mismo accionar, tendrás el mismo éxito. Como sabemos, el cambio es constante en todo sentido y debemos adaptar la estrategia constantemente.
  • Tu elemento diferenciador no debería ser el sueldo que solicitas. En este sentido, no es recomendable aceptar una propuesta única y exclusivamente por conseguir un trabajo, sabiendo que el salario que recibirás, no te alcanzará para cubrir tus necesidades financieras básicas. Aquí perderías tiempo tú y la empresa que apostó por ti, lo cuál generaría un mutuo malestar.
  • Si bien, a lo largo de la gestión estratégica personal vas a descubrir tu verdadero potencial, es necesario saber discernir entre una propuesta laboral y otra, de tal forma que aceptes aquella que cubra tus expectativas y a la cual seas capaz de responder adecuadamente. Por ello, considera no querer abarcar todas las ofertas de trabajo y evita postular a todos los anuncios de empleo que se te presenten.
  • Pon atención a lo que funciona y a lo que no, de esta forma podrás tomar acciones a tiempo y evitar desgastarte en actividades que probablemente no te lleven a buen puerto.
  • El éxito de la estrategia personal guarda relación con implementar todos los elementos mencionados, si con estas pautas no la puedes poner en exitosamente, es recomendable buscar la guía de un experto que te acompañarte en este proceso.

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Referencias bibliográficas:

  • Arbaiza, L. (2014). Administración y organización: un enfoque contemporáneo.
  • Hambrick, D. y Fredrickson, J. (2001). “Are you sure you have a strategy?”. The Academy of Management Executive